domingo, 15 de marzo de 2009

Recuerdos, recuerdos…
solo eso queda entre nosotros amigo mío.

Recuerdos, miles de ellos;
tontos, dulces, iluminados,
sombrios y fugaces.

Son ellos los que sobrevivieron a tu huida.

Son ellos los que se quedaron después de la sacudida
de aquel temblor que demosotro cuan débil era nuestro “amor”

Así de simple se fue todo a la mierda
Así de simple… no podrá ser.

lunes, 9 de marzo de 2009

Pasaba el tiempo mientras ella esperaba
pasaban las horas mientras sus sueños se destruían como cristal
pasaban los días y la espera la desesperó
paso mucho tiempo
la atrapo el dolor
la atrapo la desolación
y dejo de amar.
ME gustaría mirar tus ojos una última vez
me gustaría sentir el calor de tus manos cerradas entre las mías
me gustaría volar a ti y robarte un último beso
y así podría morir feliz.
Y mientras la lluvia empapa mi piel
recuerdo tu risa infantil, tus ojos
tus labios, tus besos...
Recuerdo mil cosas de los pocos días
que fuimos tu y yo
recuerdo nuestros paseos,
recuerdo nuestro frío, tu abrazo...
Recuerdo tanto y sé que ya de eso queda nada
ya hace mucho que no somos tu y yo
ya hace mucho que nos dijimos adios
pero sin saber te llevaste mi corazón

jueves, 5 de marzo de 2009

Se me desnudan las ideas en tu papel mediocre
se me desnuda el alma cada vez que logras evadir mi raciocinio
con frases dulces y ambiguas
que afectan mi ser
desnudando mi alma, entibando mi cuerpo con tus manos heladas.

Mi yo talvés no te cree pero mi ser te anhela
y anhela las frases rebuscadas que afectan mi alma
hasta volverla tuya
hasta desarmarla...
Te deseaba niña mía
como se desea un juguete en la vitrina
te deseaba niña mía
como se desea la manzana roja
roja como la sangre, prohibida.
Tú eras la manzana y yo soy Eva
,pero no existe un Adán solo somos 2.
Te deseaba niña mía
deseaba tus ojos negros
deseaba tus labios rojos color sangre de sabor miel.
Te deseaba niña mía
y hoy ya no es así
pues ya te tengo
y... ya me aburri
Tenía cerrados sus ojos evitando así iluminarme con su lucero infinito

tenía los labios cerrados evitando darme la vida en uno de esos fogosos besos que solo ella sabía dar

tenía las manos juntas como palomas blancas uniéndose en un beso.


Su cuerpo delicado con la seda rosa

estaba quieto en aquel féretro

y su rostro bello y pálido como siempre

ahora resultaba intrigadoramente inquitante

como si estubiera a punto de despertar

con la sed de sangre que poseía desde que fue convertida.


Aún muerta, yo la deseaba

,creo que el saber que ya nunca volvería a ser mía me hacía desearla más

con una sed infinita

talves igual de intensa que la sed que ella tenía por mi...


Pero era lo mejor pues no quería que se convierta en un montruo

como lo soy yo.