Habían pasado diez años desde la última vez que se habían visto. Sin embargo aquel encuentro fue más que impactante.
Sus labios se inmutaron, sus pasos se detuvieron y sus ojos gritaron mil "te quiero", pero sus bocas acaso y pronunciaron un tímido "hola, como estás, cuanto tiempo..."
Cuando se acercaron el uno al otro albergando esperanza a un "quizá" o un "aún", el tiempo que se quedaron mudos, uno frente al otro, dijo más de lo que ellos dijeron en todas sus vidas, en toda su historia.
Pero la vida continuaba y tras excusarse de falta de tiempo, ambos siguieron sus vidas solitarias, otra vez, en la urbe... en aquella jungla de cemento, una vez más, vacía para ellos.
viernes, 18 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Dormida en tus brazos,
acurrucada en tu pecho,
abrigada con tu cuerpo...
Las horas pasan como segundos cuando estás tan cerca.
Escucho tu respiración , y la noto suave y tranquila... Me da paz, una paz infinita.
Mientras duermes deposito sobre tu mejilla un suave beso;
siento como fuego quemando ante mi contacto.
Me acerco para acurrucarme a tu lado,
y siento tu piel desnuda, suave y tibia.
... Y doy gracias a la vida.
acurrucada en tu pecho,
abrigada con tu cuerpo...
Las horas pasan como segundos cuando estás tan cerca.
Escucho tu respiración , y la noto suave y tranquila... Me da paz, una paz infinita.
Mientras duermes deposito sobre tu mejilla un suave beso;
siento como fuego quemando ante mi contacto.
Me acerco para acurrucarme a tu lado,
y siento tu piel desnuda, suave y tibia.
... Y doy gracias a la vida.
jueves, 10 de febrero de 2011
Deja Vu
- Es tarde - dijo el hombre de corbata roja , mientras observaba el cielo como si en él estuviera un reloj imaginario que solo él podía mirar.
Eran las siete menos cuarto cuando salió del trabajo; sin embargo la soledad y el hastío habían hecho que cambiara su ruta por la Calle 58 para dirigirse a aquella exposición de pintura de la que había leído la semana anterior.
Había estado deseoso de ir desde el primer día; sin embargo nadie en su familia lo había querido acompañar. Su hija de quince años había dicho una frase como "demasiado tú para mi gusto" , mientras se pintaba las uñas de color violeta y su esposa había mencionado "nunca hemos compartido esa clase de gustos."
Y era cierto, era la verdad más absoluta que se habían dicho en años... no supo si esa aseveración sin titubeos era dolorosa por sí sola o se unía a la sensación de soledad que últimamente lo embargaba tan a menudo.
En todo caso, ya no importaba.
Se había acostumbrado a hacer tantas cosas sólo que no entendía el porqué había intentado pedir a su familia - si es que a eso se le podía llamar así - que le acompañarán.
- Esa es la verdad - murmuró sin darse cuenta.
Había llegado a un momento de su vida en que lo realmente importante ya no tenía importancia, ya no ansiaba llegar a casa, ya no deseaba a su esposa y , menos , admiraba a su hija.
Todo era distinto a como imagino cuando era niño y soñaba ser como su padre.
Lo había logrado... ser un maldito amargado, harto de vivir el mismo día , cada día.
Si se iba no se iba a perder de nada. Si se iba ...
La frase descansó en su mente hasta la siguiente parada del metro.
Un día más que debía repetir.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Te arrancaron de mí, mi pequeño angelito.
No te esperaba, ni te buscaba, pero llegaste e iluminaste mi vida
y fue mi mundo luz y tempestad.
Yo era feliz, y sabía, que tú mi niño también lo eras.
Allí pequeño creciendo en mis entrañas,
en lo más recóndito de mi interior,
alimentando mis ensueños,
siendo de ambos, de nuestro amor.
Y entonces otra vez el mundo nos mostró su rostro monstruoso...
Una noche, un dolor y oscuridad.
Y pasaban las horas, y pasaban los días
y, simplemente ya no estabas más, nunca más.
viernes, 16 de julio de 2010
Un señor llegó a un hotel y el señor le dice al gerente:
Deme un cuarto.
Y el gerente le dice:
¿Cuál de los tres? ¿El del ojo verde, el de la calavera, o el mono de nieve?
Y el señor dice:
El del ojo verde.
Y el gerente le da la llave, y ya era de noche cuando ya se estaba durmiendo se oye una voz diciendo:
Soy el ojo verde.
Y el señor le dice:
¡Cállate!
Se calla y al día siguiente le dice el gerente:
¿Cómo durmió, señor?
Y el señor le dice:
Muy bien, gracias.
Ya era de noche cuando de nuevo se oye la misma voz diciendo:
Soy el ojo verde.
Y el señor muy enojado le dice:
¡Cállate sino te lo dejo morado!
Deme un cuarto.
Y el gerente le dice:
¿Cuál de los tres? ¿El del ojo verde, el de la calavera, o el mono de nieve?
Y el señor dice:
El del ojo verde.
Y el gerente le da la llave, y ya era de noche cuando ya se estaba durmiendo se oye una voz diciendo:
Soy el ojo verde.
Y el señor le dice:
¡Cállate!
Se calla y al día siguiente le dice el gerente:
¿Cómo durmió, señor?
Y el señor le dice:
Muy bien, gracias.
Ya era de noche cuando de nuevo se oye la misma voz diciendo:
Soy el ojo verde.
Y el señor muy enojado le dice:
¡Cállate sino te lo dejo morado!
miércoles, 23 de junio de 2010
...Gracias Diosito por la felicidad cortita y hermosa que me toco vivir.
Gracias por que fui muy feliz, gracias por que él estubo alli.
Gracias por haber dejado que durará ese lapso y perdón por extrañarlo tanto.
...Bendícemelo mi Dios, cuídamelo y , por favor, que encuentre alguien que lo ame tanto como yo lo amé.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
